Ayer, lunes pasamos un dia genial.
Nos fuimos hasta el City Hall y desde ahí subimos el puente de Brooklyn. El dia estaba seco, con un sol precioso y el cielo, sin una nube.
Salimos un poco tarde – tarde eran las 10- porque después de tantos dias de desayunar a las 6.45. decidimos meternos de vuelta en la cama como hasta las 9.
Lo cierto es que Maia estaba feliz esquivando fotografos amateurs y bicicletas, y a cada rato preguntaba “Te das cuenta mama a donde estamos?”.
Su pregunta retorica tenia varios sentidos.
1. Viste que estamos arriba de toda la ciudad
2. Viste que estamos en NY
3. Viste que estamos en NY y nos esta saliendo todo bien?.
Consciente de quien lideraba el viaje, tenia motivos para semejante sorpresa mezclada con alegria. Yo era tambien la primera sorprendida.
En fin, bajamos en Brooklyn --lugar que nos encanto con todo su barrio tranquilo lleno de verde al lado del agua-- y nos compramos un sándwich que comimos muy en paz mirando la terrible remodelación que estan haciendo en el puerto.
Debo aclarar que descartamos ir al Fulton Mall , que habiamos leido en un cartel de pura casualidad, porque "no era para gente como nosotras", segun nos explico un cincuenton de por ahi que se ofrecio a ayudarnos con el mapa. La pregunta que quedo flotando era que tipo de gente va a ese mall o que tipo de gente somos nosotras?.
La verdad es que si decidiera mudarme a NY, viviria en Brooklyn.
No por los judios, sino porque estimo debe ser mil veces mas sereno que la locura de Manhattan.
En fin, de vuelta en la isla, nos bajamos con el subte en Wall Street e hicimos lo mas divertido que pueden hacer dos mujeres. Nos metimos en un lugar super lindo de manicuria, pedicuria etc, regenteado por una china y sus chinitas.
No saben el lugar!!! Cientos de asientos masajeadores donde vos, con un control remoto, cambiabas el tipo de masaje, mientras ponias los pies en un recipiente con agua donde tambien te hacian masajes y la china, con una destreza y rapidez notables, se ocupaba de limarte, masajearte y pintarte las uñas.
Antes de sentarte, por supuesto, te enfrentaban a una biblioteca de esmaltes de piso a techo, donde vos antes de ubicarte elegias el color con que te ibas a pintar.
Un tema que influyo mucho para que Brooklyn y Wall Street estuviera TAN tranquilo, era que era el DIA DEL PERDON y todo el mundo judio estaba en el templo.
A punto tal que pila de gente se amontonaba desconcertada frente a Century 21 con cara de que pasa?. Obviamente, los del mega negocio son moisés.
Ahora que lo pienso, que puede ser mejor que pasar el dia de Yom Kipur en la meca de los judios fuera de Israel??
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