Pocas cosas me angustian mas que darme cuenta lo poco que se de arte, lo poco que entiendo.
Fui al Moma en NY y al museo de arte contemporaneo en Chicago y en ambos sitios senti lo mismo. Tengo suficiente inteligencia para darme cuenta de que aquello que percibo no llega ni a raspar la superficie de todo lo que alli se esta mostrando e intentando comunicar. Y me angustia. No es que me tiro por los balcones del museo, pero me doy cuenta de cuantas cosas no podre saber.
En ambos sitios, me gusto mas la arquitectura, el edificio que lo que en ellos se exponia. Y lo peor del caso, es que me daba cuenta de que no entendia, de que solo podia decir "que lindo" o "que feo", pero que hay muchisimo mas que esa apreciacion.
Maia se aburrio soberanamente y solo la tranquilizo las pizzas que nos comimos despues.
lunes, 5 de octubre de 2009
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Si te sirve de consuelo, yo lo entiendo, y me parece una tomadura de pelo. Y no soy el único en pensar así.
ResponderEliminarCreo que el arte tiene que causar emociones, no dejarte indiferente. Y si la única emoción que te causa es de rechazo ante la propia obra de arte, me parece más que cuestionable.
Hubo un momento en la historia en que el arte decidió separarse de su público, sin darse cuenta de que, sin público, el arte no es nada.
Saludos (veo que no publicas mucho por aquí).